Invierno 2011 - Nº 79

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Mujeres de Bizkaia y Gipuzkoa: En busca del tiempo para la participación sociopolítica

asociaciones Bizkaia y GipuzkoaEl movimiento asociativo de mujeres de Bizkaia y Gipuzkoa, en su afán de buscar nuevas vías que fortalezcan su presencia en la sociedad, celebró en diciembre dos encuentros -uno en Bilbao y el otro en Donostia- con el lema “Descubriendo nuevos usos del tiempo para la participación sociopolítica”. Los debates se suscitaron a partir de la ponencia de la antropóloga mexicana Marcela Lagarde, que fue la encargada de coordinar las propuestas de las asistentes.

Las asociaciones de mujeres de Bizkaia y Gipuzkoa llevan años trabajando en torno a encuentros para reflexionar, compartir y consensuar estrategias que tienen que ver con el fortalecimiento como movimiento asociativo y con el empoderamiento como mujeres. De hecho, para las de Bizkaia era el sexto encuentro y para las de Gipuzkoa, el séptimo. Lo novedoso es que ellas aplican metodologías que permiten compartir el saber con enfoque de género, es decir, una relación simétrica, igualitaria, en todos los espacios y proyectos, encaminada hacia la colectivización del saber. Han derribado el esquema vertical dominante en las organizaciones y se han empeñado en llevar a cabo una experiencia en procesos representativos horizontales, lo que constituye toda una referencia.

“Nos han educado a todas en ese esquema vertical pero la experiencia demuestra que el horizontal es más enriquecedor porque no se desgasta”, afirma Yolanda Núñez, representante de la subcomisión consultiva y socia de Enclave de Ciudadanas por Getxo. “Las mujeres necesitamos reflexionar sobre nosotras mismas y enlazar esa reflexión con los elementos del patriarcado que nos colocan en un lugar determinado en la sociedad. No es fácil empoderarse, cada una tiene que elaborar su propio camino”.

Anabel Sanz, representante de Uztai Belar del barrio de Alza (Donostia), asegura que ese proceso iniciado por cada una “nos ha servido también para la vida personal y para el trabajo de cada asociación. De mi experiencia vital aprende la de al lado y de esta forma se pone en valor lo que hace cada una. Hemos aprendido a compartir conocimientos, y poco a poco hemos ido aprendiendo a trabajar en grupo hasta ser capaces de autogestionar estas jornadas”.

Valorarse y valorar a las otras


reunion asociacinesPara Charo Martínez, de Ekintza Dasalud, es muy importante valorarse y valorar lo que dice la otra persona. “Todas tenemos algo que aportar”. Se emociona al declarar “cuánto sabemos las mujeres y qué riqueza tenemos”. Reconoce que a ella el movimiento asociativo y el proceso personal vivido desde 2004, cuando entró en contacto con las asociaciones de mujeres, le ha hecho crecer. “Yo ahora veo los problemas de las mujeres de otra forma, las comprendo y las creo”.  

Yolanda Núñez declara que han adquirido un compromiso: “Mantener una formación constante con enfoque de género que nos permita profundizar en las propuestas feministas, iniciar nuevos caminos, transmitir esos conocimientos y compartirlos, generar nuevos espacios a grupos de mujeres cohesionados con proyectos comunes”.

Todas ellas trabajan para que cada vez se incorporen más mujeres a esta formación continua con perspectiva de género y buscan estrategias para convencerlas a que inicien este proceso individual. Las tres coinciden en que es cuestión de tiempo que las asociaciones de mujeres de Álava se adhieran a estos encuentros. “Si nosotras hemos tardado seis o siete años en llegar hasta aquí, ellas tienen el camino allanado y pueden hacerlo en menos tiempo. El sistema logístico ya está experimentado y nuestra transmisión les facilitará los pasos”.

 

Conclusiones del movimiento asociativo de mujeres de Bizkaia
Para sentir la equivalencia es necesario reconocer las diferencias y en eso encontramos las semejanzas.
En la espera tradicional las mujeres nunca somos sujetas activas, sino el objeto de la acción de los otros.
Hay que reconocer hasta dónde ha calado en nosotras la misoginia. Hacer conscientes las conductas generadoras de obstáculos es un tema de autoconciencia y responsabilidad individual.
El tiempo voluntario es un tiempo de militancia, por convicción, no remunerado.
Debemos alzar nuestra voz y continuar juntas, sinérgicas y en sintonía: colectivizar nuestra individualidad complementándonos para conseguir nuestros derechos, construirlos y defenderlos.

Conclusiones del movimiento asociativo de Gipuzkoa

Se puede hacer “política” sin necesidad de formar parte de partidos políticos, sino dentro del contexto de la participación socio-política, en el marco de las asociaciones, ONGs, fundaciones, plataformas, foros, etcétera.
Tenemos que actuar para potenciar nuestras asociaciones, por eso debemos crear redes y trabajar en ellas, para unir sinergias.
Para empoderarnos tenemos que tener memoria de género.
Un nuevo uso del tiempo es conseguir que las asociaciones y las instituciones procuren la destrucción de la misoginia, reconocer los aportes de las mujeres a la sociedad, en cultura, en arte, en deporte no violento, etcétera.
Todas y todos hemos sido educados en la misoginia. Para erradicarla es preciso reconocer a las otras mujeres.

Euskadi, bien común