Invierno 2011 - Nº 79

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Una euroorden protegerá a las víctimas de violencia machista fuera de su país

El Parlamento Europeo ha respaldado por amplísima mayoría la euroorden de protección para las víctimas de delitos como la violencia machista, que permitirá que las mujeres conserven las medidas de amparo concedidas por la justicia de su país aunque se desplacen a otro Estado de la UE. La propuesta recibió 610 votos a favor, 13 en contra y 56 abstenciones. La iniciativa, que ha estado rodeada de polémica desde que nació como proyecto estrella de la presidencia española hace casi un año, debe aprobarse todavía en el Consejo de Ministros de Justicia e Interior de la UE, un órgano en el que aún no ha encontrado los suficientes apoyos. Tampoco tiene el visto bueno de la vicepresidenta de la Comisión Europea y comisaria de Justicia y Derechos Fundamentales, Viviane Reding, que quiere aprovechar el trabajo del Parlamento y de las sucesivas presidencias española y belga para presentar su propia iniciativa sobre víctimas, con una base legal diferente, en la primavera de 2011.

El texto que aprobaron los eurodiputados incluye una enmienda por la que se hace extensiva la protección a las víctimas de toda clase de delitos y no solo de la violencia machista, e incluye así a víctimas del terrorismo, de la trata de seres humanos, crímenes de honor o mutilación genital, por ejemplo. Solo se podrá dictar una orden europea de protección previamente adoptada en un Estado miembro: órdenes de alejamiento, prohibición de ir a lugares que frecuenta la persona protegida o de mantener cualquier tipo de contacto con ella. Las autoridades del país de acogida de la víctima no estarán obligadas a aplicar siempre la misma medida del Estado que emite la orden, sino que tendrán “un margen discrecional” para adoptar una similar.

Las ponentes del informe parlamentario sobre la directiva habían pedido al Parlamento en el debate previo que diera su voto positivo para enviar un mensaje de presión a gobiernos como el de Holanda, cuyo desacuerdo con la medida puso en peligro su futuro. La eurodiputada popular Jiménez Becerril hizo llegar el mensaje a la comisaria Reding de que “no hay que excluirse, sino ayudar” a conseguir los mismos objetivos. En la misma línea, la otra ponente, la socialista Carmen Romero, explicó que la propuesta que prepara la CE “no incluye medidas jurídicas” y que no se puede dejar a las víctimas “inermes”.

“El parlamento, la voz de los ciudadanos, ya ha dado su mensaje. La orden de protección es necesaria. Ahora les toca a ellos escuchar”, pide Jiménez-Becerril. Y esto será previsiblemente en enero, cuando el Consejo de Ministros de Justicia e Interior decida si escucha al Parlamento y retoma la iniciativa o se deja de lado definitivamente. El panorama no es muy halagüeño. Hungría, que ostentará la presidencia de la UE los seis primeros meses de 2011, es uno de los países contrarios a la directiva.

Euskadi, bien común