Primavera 2011 - Nº 80

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Romí Bidean: Un ejemplo de convivencia entre gitanas y payas

romiGitanas y payas trabajan codo a codo en Romí Bidean para derribar barreras y estereotipos. El local de la asociación está en el barrio donostiarra de Intxaurrondo y en él se reúnen habitualmente las 35 socias procedentes de Donostia, Hernani, Andoain, Irun, Rentería y Zumarraga. Allí surgen proyectos, la mayoría de ellos enfocados a favorecer el acceso de las mujeres a la formación y a su incorporación al mundo laboral.

El propio nombre elegido para la asociación ya es un símbolo de convivencia armoniosa entre dos lenguas y dos pueblos: en caló, romí significa “mujeres” y en euskera, bidean, “en el camino”.

“La asociación nace de la necesidad que teníamos las mujeres gitanas para reivindicar nuestro espacio”, comenta Silvana Jiménez con un ligero deje francés. Ella nació y se crió en Bayona, porque sus padres –de etnia gitana– fueron allí a buscarse la vida. Desde hace ocho años vive en Hernani. Casada con Ángel, también gitano, es madre de dos niños y una niña, y trabaja en Caritas en un programa creado para atender a familias gitanas con menores en situación de riesgo o desamparo en convenio con el Servicio de Infancia, Adolescencia y Juventud de la Diputación Foral de Gipuzkoa. Además, está preparándose para obtener el graduado escolar y dice que algún día le gustaría estudiar Psicología.

Mónica Guitera es trabajadora social en Caritas desde hace nueve años y paya. Comenta que “la ignorancia provoca miedos absurdos y hace mucho daño, tanto para el pueblo gitano como para el payo”. Ella misma vivió ese proceso de vencer prejuicios y reconoce que cuando das los primeros pasos de acercamiento “te sorprende que en el fondo somos más iguales de lo que pensamos y que las mujeres tenemos muchos problemas en común”.

No fue fácil poner en marcha la asociación. En 2003 se había creado el Consejo para la Promoción Integral y Participación Social del Pueblo Gitano en el País Vasco con el objetivo de recoger las aspiraciones y demandas de la población gitana. Un año más tarde se aprobó el Primer Plan en el que se implicaban unos cuantos departamentos, direcciones e instituciones del Gobierno Vasco, entre ellos Emakunde, las diputaciones forales, ayuntamientos y mancomunidades y entidades vinculadas a la comunidad gitana. Las mujeres gitanas que trabajaban en Caritas querían que sus aspiraciones y demandas específicas también quedaran contempladas, por lo que se propusieron crear esta asociación que no se constituyó formalmente hasta 2008. Ahora ya pueden participar en el Consejo de cara al Segundo Plan que está en marcha y el local alquilado desde hace año y medio funciona a pleno rendimiento. 

Todas las socias son conscientes de la importancia de la formación y de la inserción sociolaboral para mejorar la vida de las mujeres gitanas. Por eso la mayor parte de las actividades que promueven van enfocadas hacia estas áreas.

Juncal Dual sabe por propia experiencia que la falta de estudios cierra puertas. Dejó la escuela a los 15 años y ahora está en proceso de formación para obtener el graduado escolar. Ha conseguido que su hijo adolescente estudie en el instituto. Ella pertenece al grupo de mujeres de Zumarraga desde que era una cría. “Ahora estoy en paro y me traslado a Donostia todos los jueves para asistir a las reuniones semanales de Romí Bidean. Soy mujer gitana separada, madre de tres hijas y un hijo, que dejo al cuidado de mi madre cada vez que tengo alguna actividad relacionada con la asociación. Me apoya un montón y ella también pertenece al grupo de Zumarraga, donde hemos realizado talleres de autoestima, teatro, cursos de costura, de cocina y ahora queremos sacar un libro de recetas de cocina hecho por mujeres gitanas”.

Volviendo a las actividades promovidas por Romí Bidean, Silvana comenta que este espacio les sirve para motivar a las mujeres gitanas, “a salir de su rol de amas de casa, madres y cuidadoras de la familia y para mostrarles que hay otras opciones, al menos para que puedan elegir. Nos sirve también para abrir mentalidades y hacer pensar”. Las tres recuerdan que en una de las primeras asambleas que realizaron se planteó la demanda de las clases de alfabetización para adultas. Este curso se han apuntado cuatro mujeres que durante cuatro horas a la semana y con muchas ganas van aprendiendo a leer y escribir. También por petición de las mujeres se impartió un taller de cocina en el que se abordaron diversos aspectos relacionados con la alimentación sana, equilibrada y económica. 
 
Otra de las iniciativas que ha sido muy bien acogida es el apoyo escolar que ofrecen a niños y niñas con dificultades en la escolarización. “Hay dos grupos, explica Mónica: uno en la propia sede para niñas y niños gitanos de 7 a 12 años, con el apoyo de profesorado voluntario, y otro grupo mixto (payos y gitanos) que se imparte en la ikastola Intxaurrondo”.

Han celebrado en Donostia tres jornadas anuales sobre el papel de las mujeres gitanas en la sociedad y una en Zumarraga. También organizan talleres interculturales en centros escolares en los que se da a conocer la cultura gitana en sus facetas más cotidianas, y encuentros con adolescentes que por diversos motivos han dejado la escuela, en los que se intenta reorientar a retomar una formación. “Generalmente las niñas gitanas no terminan la secundaria y a partir de los doce o trece años empiezan a decir que no quieren continuar estudiando”, comenta Juncal. “Claro, que esto depende mucho del ambiente familiar. Por eso el papel de las madres es tan importante”.

“Hay una gran diferencia entre la generación de nuestras madres y nosotras, agrega Silvana. Antes, la escolarización y la educación no se veían como una necesidad. Todavía hoy en algunas familias se prioriza la inmediatez, que los niños colaboren en el negocio de la chatarra o el mercadillo, por ejemplo, y que las niñas ayuden a su madre en casa y estén bien miradas por la colectividad. Pero si hay una mujer que empuja, y que insiste en la importancia de la educación, se puede avanzar mucho”.

Recuadro de apoyo

Asociaciones de mujeres que están en el Consejo para la Promoción Integral y Participación Social del Pueblo Gitano:
Asociación de Mujeres Gitanas de Euskadi ‘Amuge’, con sede en Bilbao asociacionamuge@yahoo.es  
Asociación de Mujeres Gitanas del País Vasco ‘Chanelamos Adikerar’, con sede en Bilbao gitanasvascas@yahoo.es 
‘Sim Romí’, con sede en Bilbao  sim.romi@yahoo.es 
Romí Bidean, con sede en Donostia romibidean@live.com  

Otros grupos estables de mujeres gitanas, algunos conformados ya en asociaciones de mujeres, otros en proceso de constitución como tal, y otros que no se plantean dar el paso por el momento:
Asociación de mujeres gitanas y no gitanas ‘I-Romí’, con sede en Irun programagitanoirun@caritasgi.org
Área de mujer de la Asociación ‘Kalé dor Kayikó’, con sede principal en Bilbao: romi@kaledorkayiko.org
Grupo de mujeres de la Asociación Gitana ‘Gao Lacho Drom’, con sede en Vitoria-Gasteiz rosa@gaolacho.com
Grupo de mujeres gitanas de la Fundación Secretariado Gitano ‘Romí Sineló’, con sede en Sestao fsgsestao@gitanos.org
Grupo de mujeres de la Asociación ‘Gazteleku’, con sede en Bilbao  kaligune@gazteleku.org
Asociación Cultural ‘Flamenco del Norte’, con sede en Irun   asociacionculturalflamencodelnorte@hotmail.com
Asociación de Mujeres ‘A una sola voz’,  con sede en Bilbao. 688814748.

Euskadi, bien común