Primavera 2011 - Nº 80

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El Consejo de Estado apoya la prohibición de los anuncios de prostitución

El Consejo de Estado considera “plausible” prohibir o, al menos, “limitar severamente" los anuncios de prostitución en la prensa. La institución realizó un informe en mayo de 2010 a petición de la entonces ministra de Igualdad, Bibiana Aído, en el que estima que  las mujeres se convierten en estos anuncios en un “objeto de consumo” y sufren “una desvalorización completa que pugna frontalmente con su dignidad como persona, que es incompatible con los bienes y valores jurídicos reconocidos en la Constitución y en las leyes”. Recomienda que la prohibición no se lleve a cabo a través del Código Penal, es decir, que la conducta no sea delito.

El Consejo propone también modificar el artículo 8 de la Ley General de Publicidad para que se incluya un apartado que prevea dicha prohibición, aunque estima que no es la fórmula “más adecuada”. Argumenta que la regulación vigente “resulta insuficiente para prohibir en la prensa escrita, con carácter general, la publicidad de la prostitución” porque “no existe una habilitación legal” que lo permita y “porque tampoco se puede obtener la desaparición general de dicha publicidad mediante ninguno de los instrumentos de defensa previstos en la Ley”.
Además, este órgano hace referencia a la televisión e internet. Sobre la televisión, cree que debe considerarse el establecimiento de una prohibición expresa no sólo en el horario de protección infantil, sino también “en otros horarios más amplios”. En cuanto a internet, opina que hay que analizar “la pertinencia de establecer algún tipo de limitación”.
El texto reconoce que la existencia de la prostitución es “innegable” y que su relevancia económica se trasluce también en los medios de comunicación que, a juicio del Consejo, “se benefician del negocio” de la publicidad de esta actividad.

Respecto a la limitación de la libertad de expresión que podría suponer la prohibición, el Consejo analiza la compatibilidad de esta prohibición con la libertad de expresión que recoge la Constitución Española y concluye que “pese a la consideración como comunicación” de la publicidad, “es posible establecer prohibiciones a su contenido -mediante el correspondiente instrumento legal- siempre que la publicidad lesione o ponga en peligro bienes jurídicos protegidos por el ordenamiento”, y avanza que los anuncios de contactos pueden “superar los límites de la libertad de expresión fijados en 'la protección de la juventud y de la infancia' (artículo 20.4 de la Constitución)” así como podrían “no compadecerse adecuadamente” con el artículo 39.4 según el cual “los menores gozarán de la protección prevista en los acuerdos internacionales que velan por sus derechos”.
Los editores de diarios han advertido de que si el Gobierno atendiera el informe del Consejo de Estado y decidiera limitar las inserciones de anuncios de contactos en prensa escrita, estaría discriminando a este medio y vulnerando el derecho fundamental a publicitar una actividad legal.
En un comunicado, la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE) expresa su "total oposición jurídica" a dicho informe, al entender que la publicidad de cualquier actividad legal sí está amparada por el artículo 20 de la Constitución, con lo que cualquier limitación previa de un anuncio en prensa vulneraría de inmediato un derecho fundamental.
Por su parte, el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, se ha mostrado “satisfecho” ante las conclusiones del Consejo de Estado, al considerar que el informe “recoge que la autorregulación se ha mostrado insuficiente pese a las iniciativas impulsadas por los poderes públicos y aboga por una regulación específica, dado que la legislación vigente no es suficiente para proceder a esa prohibición”.
En consecuencia, el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad ha manifestado que “estudiará las distintas opciones planteadas por el Consejo de Estado y establecerá un calendario que permita alcanzar este objetivo con el máximo consenso posible tanto de los grupos parlamentarios como de los propios medios de comunicación”.

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