Izaskun Landaida: "La brecha salarial es uno de los grandes retos de esta sociedad"

28 de noviembre de 2019

Esta mañana se ha celebrado en el Palacio Euskalduna de Bilbao la jornada "Salud laboral con perspectiva de género y brecha salarial" organizada por Osalan, el departamento de Trabajo y Justicia y Emakunde, y enmarcado en el Foro para la Igualdad que impulsa Emakunde. En la jornada que ha sido inaugurada por el Viceconsejero de Trabajo y Seguridad Social, Jon Azkue; el Director General de Osalan, Alberto Alonso; y la directora de Emakunde Izaskun Landaida se han tratado temas como la valoración de puestos de trabajo con perspectiva de género, los protocolos contra el acoso sexual y por razón de sexo en las empresas, y se han presentado Actuaciones de Inspección de Trabajo con perspectiva de género durante 2019 y los resultados del proyecto piloto para la implantación de las pautas para la integración de la perspectiva de género en la prevención de riesgos laborales.

La directora de Emakunde, Izaskun Landaida, ha señalado que "la brecha salarial es uno de los grandes retos de esta sociedad, porque es un reflejo de las condiciones de vida de mujeres y hombres. Es un reflejo de la desigual valoración de los trabajos que realizan mujeres y hombres, es un reflejo también del desequilibrio existente en nuestra sociedad en el ámbito de la corresponsabilidad, donde las mujeres asumen una mayor carga de trabajo de cuidados. Ello tiene consecuencias en su desarrollo profesional y en su salud laboral". Landaida ha insitido en que "es necesario insistir en todos factores que reproducen la brecha salarial. Pero también es necesario insistir en los beneficios que supone eliminarla. Supone en primer lugar dar pasos hacia una sociedad más justa, supone mejores empleos y mayor crecimiento económico, mayor productividad y satisfacción, entornos de trabajo más saludables, y un paso importante hacia la conciliación corresponsable".

Por  otro lado hoy también se ha hablado de salud laboral desde la perspectiva de género. Se ha recordado que el acoso sexual y el acoso por razón de sexo, como expresiones de violencia que se pueden manifestar en el ámbito laboral, constituyen dos de las situaciones más devastadoras de la discriminación por razón de género a la vez que una violación flagrante de otros derechos fundamentales. Son manifestaciones de las relaciones de poder, que guardan relación con los roles que tradicionalmente se han atribuido a las personas en función de su sexo. Por todo ello, son conductas que hay que prevenir, evitar y que, cuando se producen, hay que detener para que no se produzcan consecuencias indeseadas para la salud de las víctimas. En este sentido los protocolos regulan procedimientos de actuación para dar solución a las quejas y/o denuncias que se presenten y estos procedimientos han de enmarcarse en la política de prevención de riesgos en el trabajo. 

En este contexto, se ha destacado que es deseable tener un plan para la igualdad de mujeres y hombres que contribuya a promover una cultura favorable a la igualdad y a la no discriminación de las mujeres en la empresa, en la que se reconozcan como inadmisibles los comportamientos de acoso sexual y por razón de sexo y se trabaje para construir nuevas formas de relacionarse mujeres y hombres exentas de sexismo.

 
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