Verano 2011 - Nº 81

Sumario
Artículos

Elkartu: Ni barreras arquitectónicas ni digitales

Texto: Carmen Ruiz de Garibay

Elkartu, la Federación de Personas con Discapacidad Física de Gipuzkoa, lleva trabajando desde 1981 en su integración y normalización. Su Comisión de Mujeres realiza un esfuerzo suplementario para resolver los problemas causados por la doble discriminación: la de ser mujeres y ciudadanas con discapacidad. Rakel Barroso, y el resto del equipo que está a su cargo, se han aliado a las nuevas tecnologías para evitar la brecha digital y obtener de ellas el máximo rendimiento en materia de empleo.


“Somos un movimiento reivindicativo en el tema de la discapacidad”, dice Rakel Barroso, peleona, tenaz y bregada en batallas de despachos institucionales. “Elkartu es una ONG mixta pero trabajamos el tema de la igualdad, nos resistimos a organizarnos en asociaciones de mujeres con discapacidad porque desde esta organización y desde la inserción, intentamos trabajar la transversalidad, es decir, que las mujeres con discapacidad puedan estar en aquellas asociaciones de mujeres que no tengan el matiz de la discapacidad”.

Elkartu tiene tras de sí más de 25 años de experiencia, se mantiene fundamentalmente por un convenio firmado con la Diputación de Gipuzkoa, forma parte de la Confederación  Elkartean de Euskadi y de Coamificoa a nivel estatal. Maneja una base de datos de 3.800 personas, colabora con las diferentes administraciones y ha participado en la elaboración de la Ley de Accesibilidad y en la eliminación de barreras arquitectónicas de las ciudades.

“Todo esto no viene dado porque sí, hay un trabajo reivindicativo detrás y muchas de nuestras demandas, una vez conseguidas, son aprovechadas por la población en general, fundamentalmente por las personas con movilidad reducida”.

Desde esta perspectiva, Rakel Barroso considera que “en realidad lo que estamos haciendo tendría que ser asumido por los poderes públicos”. Y para respaldar esta afirmación, explica algunos de los programas que desarrollan: “Al primero lo llamamos DPC, Desenvolvimiento Personal en la Calle, y consiste en prestar ayuda a la persona que nos llama, un día a la semana durante tres horas. No sustituye a las ayudas a domicilio ni otros servicios asistenciales, es para facilitar la vida fuera de casa”.

El servicio de asesoramiento en accesibilidad es otra de las parcelas que desarrollan. “Asesoramos tanto a las instituciones como a particulares. Estamos en el Consejo de Accesibilidad del Gobierno Vasco y en los consejos de planeamiento urbanístico municipales de algunos ayuntamientos de Gipuzkoa, en los consejos de bienestar social, municipales y en el de la Diputación. Vamos a domicilios, intentamos informar sobre las ayudas técnicas o productos de apoyo, para eliminar barreras arquitectónicas, por ejemplo. Hacemos planos de proyectos para que las personas con discapacidad puedan moverse en casa de la forma lo más autónoma posible y lo hacemos a cero coste”.

Otro programa que tiene muy buena acogida es el de vacaciones, para el que organizan paquetes de viajes normalizados de 15 personas con diversidad funcional con sus acompañantes con el fin de que puedan disfrutar de dos semanas de vacaciones.

Las TIC para abrir puertas

En el Programa de Inserción es donde trabajan con las nuevas tecnologías. Les animan las posibilidades que ofrecen en materia de empleo. “Lo que intentamos es adecuar los productos de apoyo (ayudas técnicas) de las famosas TIC a la discapacidad de la persona. Ofrecemos un nivel básico de formación para que de alguna manera el instrumento sea fácil de manejar y una vez que hemos adecuado el producto de apoyo, tratamos de que esas personas se incorporen a centros de formación normalizados, como  la Red de Telecentros KZgunea. Tenemos el iriscom como terminal, cuyo control se realiza con la mirada, o el joystick, que realiza las funciones del ratón”.

De la experiencia de estos cursos que se imparten en la sede de Elkartu se ha constatado que las mujeres se incorporan con más facilidad a la formación pero la situación difiere a la hora de conseguir trabajo. A nivel estatal, la tasa de actividad de las mujeres con discapacidad es del 21,7%, mientras que la de las mujeres globalmente consideradas es del 44% y la de los hombres con discapacidad, del 34%.

A la baja empleabilidad de las mujeres con discapacidad hay que sumar otras circunstancias adversas, como los menores recursos económicos debido a la precariedad del empleo, a un menor nivel educativo (el 74,79% de las mujeres con discapacidad o carece de estudios o tiene estudios primarios), a un mayor aislamiento social y a un menor grado de autodeterminación.

Para tratar de paliar esta realidad, Elkartu, junto con coamificoa  ha presentado un proyecto “muy ambicioso y goloso”, impulsado  por Emakunde, este proyecto surgió a raíz de las jornadas sobre nuevas tecnologías aplicadas a la empleabilidad de la mujer con discapacidad celebradas en diciembre, en estas jornadas se contó  con el apoyo y asesoramiento de Emakunde a la hora de tener en cuenta la perspectiva de género en las mismas. Se trata de un “Business Center Digital” para personas con discapacidad, que facilitará el uso de los servicios digitales disponibles en la red, y proporcionará los adicionales necesarios para la puesta en marcha y desarrollo de una actividad profesional, con la finalidad de promover su incorporación al mercado laboral en la modalidad de teletrabajo.

“Esperamos que el proyecto sea aprobado y que el año que viene podamos reforzar esta formación a mujeres, que podamos construir una red de mujeres emprendedoras. Las nuevas tecnologías son las que suplen de alguna manera nuestra carencia física y nos ofrecen posibilidades para mejorar cualquiera de los aspectos de nuestra vida, no solo el laboral, sino el familiar, educativo o social”.


Doble discriminación

El 74,79% de las mujeres con discapacidad o carece de estudios o tiene estudios primarios.

La tasa de actividad de las mujeres con discapacidad (21,7%) es menor a la de las mujeres globalmente consideradas (44%) y menor que la de los hombres con discapacidad (34%).

Euskadi, bien común