Verano 2012 - Nº 85

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Fecha de publicación: 04/06/2012

Estudio empoderamiento

Emakunde presenta un estudio sobre la autonomía de las mujeres de más de 65 años

Emakunde/Instituto Vasco de la Mujer ha presentado el estudio “La autonomía de las mujeres mayores en el País Vasco y su contribución a los procesos de empoderamiento”. Este estudio se enmarca en una línea de investigación que trata de observar cómo se traducen o reflejan los procesos de empoderamiento en las prácticas cotidianas de las mujeres vascas iniciada por Emakunde con el colectivo de adolescentes en el año 2009. La presentación del estudio coincide con el Año Europeo del Envejecimiento Activo y la Solidaridad entre las Generaciones que se celebra este 2012.

El objetivo principal del estudio ha sido el de identificar la situación actual de los procesos de empoderamiento y capacidad de negociación de las mujeres de 65 y más años residentes en el País Vasco, así como conocer el grado de autonomía individual percibido e identificar las prácticas sociales que este colectivo de mujeres desarrolla en la actualidad. El estudio ha permitido identificar si el cumplimiento de los 65 años de edad ha supuesto algún tipo de cambio en el proceso de empoderamiento de esta generación de mujeres mayores. En este sentido, el estudio se ha centrado más en la dimensión individual o primer nivel de empoderamiento, y menos en sus dimensiones sociales o políticas.

Según se desprende del estudio, las mujeres de 65 o más años de edad han demostrado contar con un elevado grado de autonomía individual, llegándose a convertir en uno de los valores más apreciados por este conjunto de mujeres. En este sentido, la pérdida de autonomía sobre la toma de decisiones que guían y conforman su vida cotidiana, supone una de los temores fundamentales de la “Experiencia de envejecer”. Reflejo de ello, entre otros aspectos, es la tendencia a residir de manera independiente. El declive de la salud y, con ello, los problemas de movilidad que pueden requerir algún tipo de ayuda en las actividades de la vida diaria, se convierte en el principal factor que reduce la capacidad de autonomía individual.

En cuanto a la gestión económica, la práctica mayoría de las mujeres de 65 o más años residentes en el País Vasco afirma ser la responsable de la gestión de los ingresos orientados a los gastos de la unidad de convivencia, siendo un rol que no quiere ser delegado por parte de esta generación de mujeres.

Una de las principales conclusiones de estudio es que las mujeres mayores han contribuido más a la consolidación paulatina del proceso de empoderamiento en otras generaciones que a la suya propia. Se trata de una socialización del empoderamiento, un legado generacional y de género de primera magnitud, que quizá no haya sido tenido muy en cuenta por el marco informal, no público en el que se ha venido y viene desenvolviéndose en nuestra cotidianeidad. Este hecho se refleja, paradigmáticamente, en la percepción que esta generación de mujeres mayores tiene respecto a la mayor autonomía integral de las generaciones más jóvenes cuando se les solicita una comparación intergeneracional. La presencia en el escenario laboral se erige, además, en la condición sine qua non para alcanzar y mantener esta autonomía en la toma de decisiones.

El hecho de cumplir los 65 años no supone, para este colectivo de mujeres, un cambio en su trayectoria biográfica. Una evidencia de esta continuidad se plasma en las prácticas sociales cotidianas, o, en la propia gestión del tiempo actual. Si bien la mayoría de ellas afirman disponer de más tiempo propio, para sí misma, en términos generales, no se trata de un tiempo conquistado, de una estrategia (consciente) de empoderamiento individual, sino más bien, de un tiempo liberado, que queda “libre” por la desaparición en este ciclo de vida de las obligaciones del trabajo, la familia, la pareja, aspectos claramente dominantes cuando estaban presentes en la anterior etapa del curso de vida.

En este sentido, se puede observar que una de cada cuatro mujeres de 65 o más años residentes en el País Vasco ha comenzado una actividad nueva, en su actual estatus de persona “mayor”, lo que pone de manifiesto un interés y una voluntad de continuar estando individual y socialmente activa. Se trata, además, de actividades que, en este momento, les están reportando experiencias de las que no se quieren desprender. El gusto o la satisfacción que le genera la nueva actividad, el entretenimiento, la compañía, el mantener las amistades, el afán de aprendizaje y enriquecimiento personal, o incluso del cuidado del propio cuerpo a través de una actividad física, constituyen las motivaciones principales que impulsan estas nuevas actividades en esta etapa de la vida.

Por otra parte, este estudio ha dado muestras evidentes de la heterogeneidad existente dentro de la cohorte estadística de las mujeres de más de 65 o años residentes en el País Vasco. La investigación ha tratado de responder a dicha heterogeneidad elaborando cinco tipologías de mujeres mayores según su situación actual y trayectoria pasada.

Estudio completp enpdf

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