María Silvestre Cabrera, Directora de Emakunde - Instituto Vasco de la Mujer: “La lucha por la igualdad es una cuestión que afecta a mujeres y a hombres”

El nombramiento de María Silvestre como directora de Emakunde ha abierto una nueva etapa en el Instituto Vasco de la Mujer. Socióloga de formación, es Doctora en Ciencias Políticas y Sociología, y ha sido decana de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad de Deusto entre los años 2004 y 2009, así como directora del Máster en Intervención en Violencia contra las Mujeres organizado por la Universidad de Deusto con la colaboración de Emakunde desde su creación en 2003. María Silvestre repasa en esta entrevista los principales retos de Emakunde en esta legislatura y reflexiona sobre el papel de los hombres en la consecución de la igualdad.

Lleva ya unos meses al frente de Emakunde. ¿Cuáles son las líneas estratégicas que pretende impulsar en esta legislatura?

Tenemos tres grandes objetivos que son insoslayables. Elaboración del V Plan de Igualdad para la legislatura. Ya estamos en ello y estamos iniciando un proceso consultivo con unidades de igualdad, asociaciones, administraciones forales y locales, así como una ronda con consejeros y consejeras. Por otro lado, está la evaluación de la Ley para la igualdad. Hasta la fecha se han realizado dos evaluaciones parciales, una en noviembre de 2006 y otra en febrero de 2009. Consideramos que sería de sumo interés que la evaluación final pudiera recoger un análisis sobre el impacto de género de los presupuestos públicos, para tratar de establecer si la ley ha modificado algo el impacto de los presupuestos en la vida de las mujeres. Y, en tercer lugar, otra de las prioridades es avanzar en el cumplimento de la Ley para la Igualdad. Al mismo tiempo, Emakunde se plantea para los próximos años unos retos en sectores clave como el empoderamiento de las mujeres y su participación en la vida política y económica; la conciliación y la corresponsabilidad; la educación; la prevención de la violencia; y el impulso de la relación con la ciudadanía y el movimiento asociativo y otros organismos de igualdad del Estado.

En los últimos años, el cambio y avance en las mujeres hacia la igualdad ha sido evidente, sobre todo en lo que a la presencia en los espacios públicos se refiere. ¿Dónde considera que han estado los hombres mientras tanto? ¿Se han producido cambios al mismo nivel?

Considero que la lucha por la igualdad es una cuestión que afecta a mujeres y a hombres puesto que la igualdad es una reivindicación social que afecta a todos y cada uno de los ámbitos sociales, económicos, culturales y políticos. La lucha por la igualdad y el trabajo para su consecución debe ser una labor de toda la sociedad en su conjunto, con un protagonismo importante de aquellas personas que tienen la capacidad de tomar decisiones y de propiciar los cambios sociales.

Más de trescientos hombres se han formado en temas de igualdad desde la iniciativa Gizonduz de Emakunde ¿Cómo valora el hecho de que sea cada vez mayor el número de hombres interesados en las cuestiones de género e igualdad?

Mi valoración es completa y absolutamente positiva. Creo que uno de los grandes debates a los que asistimos actualmente en el seno de la lucha por la igualdad es como hacer partícipe a la sociedad en su conjunto de su consecución y cómo garantizar la transversalidad en su impulso. Creo que es muy positivo que no se asocie el género únicamente con las mujeres o con lo femenino, sino también con los hombres y con lo masculino.

Emakunde ha sido pionera en la incorporación de los hombres a las políticas de igualdad. ¿Qué aportes realiza Emakunde a través de la iniciativa Gizonduz en ese sentido? ¿En qué crees que puede contribuir Gizonduz al cambio en los hombres hacia posiciones más igualitarias y pacíficas?

Considero que el que una institución como Emakunde visualice ante la sociedad la importancia de la implicación de los hombres en la lucha por la igualdad refuerza la acción social por la igualdad realizada por estos movimientos sociales y permite que se generalice dicha práctica y que sea vista con normalidad y como positiva, propiciando su crecimiento y difusión.

Euskadi, bien común